
Así que nada mejor que un brindis cervecil previo a la desconexión del mundo terrenal que voy a vivir por unos días. Abro la nevera y la elegida es la Chimay azul, así que ahí va:
Precio: 2,61 euros en Hipercor
Tipo: cerveza Belga trapense, de cebada y trigo , 9% de alcohol.
Primera impresión: Desde la Abadía de Scourmont, quién lo iba a pensar, directamente a mi estómago, pasando previamente por un vaso, en el que tengo que decir, que se ha formado una magnífica espuma, en la que los aromas frutales y refrescantes me han trasladado mentalmente a la Bélgica que mi mente se imagina (porque físicamente no he estado allí), que no es otra que unas Vaquillas continuas con gente bebiendo, tirándose y bañándose en cerveza de abadía...la mente es libre y para mi mente Bélgica es lo más.
Cuerpo a cuerpo: En un principio no se aprecia la fuerza de esta cerveza, ha sido a partir del cuarto o quinto trago en el que me he ido rindiendo a su potencia y a su combinación de sabores, digamos que me ha ido ganando poco a poco. Supera ampliamente a su colega la Chimay roja que en comparación parece muy plana.
Conclusión: que nadie se crea que yo tomo cerveza por placer ni nada semejante, ya lo pone bien claro en la botella:"El logo Trappist certifica que ...bla ...bla ...bla y que la parte principal de los ingresos va destinada a la ayuda social" Soy un ejemplo a seguir y os recomiendo que hagais lo mismo que yo: ayudar al prójimo... yo bebo chimay azul
Nota: 9

